Contratos, estados de cuenta, expedientes médicos: muchos PDF contienen datos que no quieres que lea cualquiera. Ponerles contraseña antes de enviarlos es una de las formas más sencillas de protegerlos.

Cómo proteger un PDF

  1. Abre Proteger PDF con contraseña y selecciona tu archivo.
  2. Escribe una contraseña y repítela.
  3. Si quieres, marca No permitir imprimir, copiar texto o editar.
  4. Descarga el PDF protegido.

El archivo se cifra con AES de 256 bits dentro de tu navegador. Nosotros no vemos ni el documento ni la contraseña, y por eso tampoco podemos recuperarla si la olvidas.

Cómo elegir una buena contraseña

Usa al menos 12 o 14 caracteres y evita fechas, nombres o placas. Puedes crear una con el generador de contraseñas y guardarla en un administrador de contraseñas. Envía la contraseña por un canal distinto al del archivo, por ejemplo el PDF por correo y la clave por mensaje.

Qué protegen las restricciones

La contraseña para abrir el archivo es la protección real. Las restricciones de imprimir, copiar o editar dependen de que el programa que abra el PDF las respete; sirven para evitar usos accidentales, pero no como una barrera absoluta.

Cómo quitar la contraseña

Si recibes un PDF protegido y ya conoces la clave, puedes guardarlo sin ella con Quitar contraseña de PDF. Escribe la contraseña actual y descarga la copia abierta. Esta herramienta no adivina ni rompe contraseñas, y debes usarla solo con archivos tuyos o que tengas permiso de abrir.

Quitar la contraseña es útil antes de unir PDF, firmarlos o ponerles marca de agua, porque esas herramientas necesitan poder leer el archivo.

Un flujo completo

  1. Une tus documentos con Unir PDF.
  2. Fírmalos con Firmar PDF.
  3. Protege el resultado y envíalo.

Todo el proceso ocurre en tu dispositivo, sin subir nada. Si quieres saber por qué eso importa, lee esta guía sobre privacidad.