Contratos, estados de cuenta, expedientes médicos: muchos PDF contienen datos que no quieres que lea cualquiera. Ponerles contraseña antes de enviarlos es una de las formas más sencillas de protegerlos.
Cómo proteger un PDF
- Abre Proteger PDF con contraseña y selecciona tu archivo.
- Escribe una contraseña y repítela.
- Si quieres, marca No permitir imprimir, copiar texto o editar.
- Descarga el PDF protegido.
El archivo se cifra con AES de 256 bits dentro de tu navegador. Nosotros no vemos ni el documento ni la contraseña, y por eso tampoco podemos recuperarla si la olvidas.
Cómo elegir una buena contraseña
Usa al menos 12 o 14 caracteres y evita fechas, nombres o placas. Puedes crear una con el generador de contraseñas y guardarla en un administrador de contraseñas. Envía la contraseña por un canal distinto al del archivo, por ejemplo el PDF por correo y la clave por mensaje.
Qué protegen las restricciones
La contraseña para abrir el archivo es la protección real. Las restricciones de imprimir, copiar o editar dependen de que el programa que abra el PDF las respete; sirven para evitar usos accidentales, pero no como una barrera absoluta.
Cómo quitar la contraseña
Si recibes un PDF protegido y ya conoces la clave, puedes guardarlo sin ella con Quitar contraseña de PDF. Escribe la contraseña actual y descarga la copia abierta. Esta herramienta no adivina ni rompe contraseñas, y debes usarla solo con archivos tuyos o que tengas permiso de abrir.
Quitar la contraseña es útil antes de unir PDF, firmarlos o ponerles marca de agua, porque esas herramientas necesitan poder leer el archivo.
Un flujo completo
- Une tus documentos con Unir PDF.
- Fírmalos con Firmar PDF.
- Protege el resultado y envíalo.
Todo el proceso ocurre en tu dispositivo, sin subir nada. Si quieres saber por qué eso importa, lee esta guía sobre privacidad.