Un archivo .psd es el formato nativo de Adobe Photoshop. Su gran ventaja es que conserva todo el trabajo: capas, textos editables, máscaras, efectos y ajustes. Su desventaja es que pesa mucho y no todos los programas lo abren.
Por qué pesa tanto
Una imagen JPG guarda una sola capa ya comprimida. Un PSD guarda cada capa por separado, sin perder información, además de máscaras y efectos. Por eso es normal que un PSD pese decenas o cientos de megabytes, aunque la imagen final sea ligera.
Cómo verlo sin Photoshop
- Convertirlo a imagen. Con PSD a PNG, JPG o WebP obtienes la imagen final aplanada, lista para compartir. Se procesa en tu navegador, sin subir el archivo.
- Un editor gratuito. GIMP abre archivos PSD y conserva las capas en la mayoría de los casos. Photopea es un editor que funciona en el navegador y también los abre.
- Visores del sistema. Algunos sistemas muestran una vista previa del PSD, pero no es confiable para revisar detalles.
Qué es «Maximizar compatibilidad»
Al guardar, Photoshop puede incluir dentro del PSD una versión aplanada de la imagen. Esa vista es la que leen los visores y convertidores. Si no está, muchas herramientas no pueden mostrar el archivo.
En Photoshop se activa en Preferencias > Manejo de archivos > Maximizar compatibilidad de archivos PSD y PSB (en inglés, «Maximize PSD and PSB File Compatibility»). Si te llega un PSD que no abre en ningún visor, pide a quien lo creó que lo vuelva a guardar con esta opción.
Qué formato elegir al convertir
| Necesito | Formato |
|---|---|
| Conservar transparencia | PNG o WebP |
| Compartir por mensaje o correo | JPG |
| Publicar en una página web | WebP |
Si no estás seguro de cuál usar, mira nuestra guía JPG, PNG o WebP: cuál conviene.
Lo que no se puede hacer
Convertir un PSD a imagen aplana las capas: ya no podrás mover el texto ni quitar un elemento por separado. Si necesitas editar, usa el archivo original en un editor con soporte de capas.